viernes, 24 de junio de 2016

Prácticas y conocimientos de brujería tradicional- 2 Parte




Un brujo tradicional sabe perfectamente que el mayor poder de su vida es aquello que le rodea y sabe usarlo a su favor. La naturaleza nos proporciona todo aquello que necesitamos para acceder a las energías y controlarlas. Como digo muchas veces, puedo hablar de mi y de lo que yo pienso, de mi experiencia y de lo que yo siento, puesto que la brujería tradicional no tiene dogmas ni leyes, ni tampoco todos los brujos tradicionales siguen las mismas costumbres, eso depende de la persona. Cuando caminas por un sendero como este, te das cuenta de que a tu lado derecho hay un lugar seguro, lleno de crisantemos que nos protegen y verbenas que nos incitan a la pasión, te das cuenta del poder curativo de la hierba de San Juan y de los tantos usos benéficos de la salvia, miras el cielo y brilla un sol que nos llena de luz y vitalidad, un cielo azul precioso que nos hace pensar en las posibilidades de la vida, pero a tu lado izquierdo, te enfrentas a preciosos rosales con los cuales sino tienes cuidado puedes pincharte, a una bonita planta de flores violetas que podría tornar tu naturaleza humana en un alma sacada de los bosques, y aullar con la presencia de esa luna llena que te vigila en los cielos y que anuncia tormentas. Por todo ello, el brujo no es considerado de ningún lado, pertenece al camino y es el equilibrio de ambas cosas, sabe que si acerca demasiado sus manos a la vela por muy bonita luz que desprenda, se acabara quemando, al igual que sabe que si se adentra demasiado en la oscuridad, acabara perdido, así que andamos por un camino por el que nos acompañan de la mano la luz y la oscuridad.


No se es brujo, sino se conoce la naturaleza, tampoco se es brujo sino se respeta a los difuntos, ni se es brujo si no se controlan emociones y pensamientos, mucho menos si se saben dar consejos pero no seguirlos, he conocido brujos que creen que lo saben todo, en mi opinión presuntuosos, os diré algo que creo firmemente, la bruja o el brujo que crea saberlo todo, es porque en realidad no sabe absolutamente nada, porque en este camino nunca se llega a ser maestro, todo brujo es aprendiz, pues nunca se termina de aprender en la brujería. Si estáis interesados en aprender cierta huella de la brujería que fue practicada en vuestro lugar de nacimiento, informaros y buscad las costumbres de la zona, el folclore que hay, las leyendas que se contaban antaño e incluso si preguntáis a las abuelas como en su día yo hice os pueden responder cosas como..."para quitarte un orzuelo dibuja sobre el una cruz con una llave hueca" o por ejemplo algo como..."cuando alguien te desee algo malo escupe en las cuatro direcciones". Se que no es gran cosa, ni un gran ritual bonito y adornado como los que están poniendo de moda la fastidiosa New Age pero sin duda alguna, es el rastro de las antiguas usanzas que debéis seguir si lo que os llama es el camino de vuestros antepasados.



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